Breve biografía Los Heterónimos El Marinero Ophelia
> Los Heterónimos

Las diferentes obras de Pessoa están firmadas por distintos nombres, los cuales no son pseudónimos, sino heterónimos. No son falsos nombres, sino otros nombres, es decir, otras personalidades. Fernando Pessoa se percibía a sí mismo como algo fragmentario, compuesto de miles de pedazos.

Recupero un fragmento de una carta que dirige a su amigo Côrtes-Rodrigues:

"Soy un fragmento de mí conservado en un museo abandonado. Ahora, que mi familia que estaba aquí se ha ido a Suiza, ha caído sobre mí toda casta de desastres que pueden suceder. Por eso me encuentro en una abulia absoluta, de modo que hacer algo me cuesta tanto trabajo como leer un libro de Teófilo. (...)
Me encuentro en un estado de no-ser actualmente. (...) Este mi estado del espíritu me obliga a trabajar mucho, sin querer, en el Libro del Desasosiego. Pero todo fragmentos, fragmentos, fragmentos."

El Libro del Desasosiego no fue publicado mientras él vivía. De hecho, cómo el propio Pessoa dice en su carta, es un libro compuesto de fragmentos y fragmentos. Estos fragmentos se encontraron entre los escritos de Pessoa después de su muerte y se publicaron algunas ediciones con algunos de estos textos. Pero no fue hasta 1982 que se publica este libro completo o, por lo menos, contando con la totalidad de los fragmentos que se cree que el autor escribió para el Libro del Desasosiego, el cual actualmente encontramos atribuido al Heterónimo Bernardo Soares.

Existen numerosos Heterónimos de Pessoa y para todos ellos diseñó una biografía más o menos extensa. A los más importantes los doto de una cuidada biografía, un horóscopo, un retrato físico completo y características morales, intelectuales e ideológicas. Cada uno de ellos posee su propio estilo literario y sus propias ideas expresadas en sus respectivas obras. Son todos coetáneos y muchos se conocen entre sí.

Álvaro de Campos, uno de los Heterónimos más importantes, explica en un poemael sentido de los Heterónimos:

(...)
Cuanto más sienta, cuanto más sienta yo como varias personas,
cuantas más personalidades tenga,
cuanto más intensa, estridentemente las tenga,
cuanto más simultáneamente sienta con todas ellas,
cuanto más unificadamente diferente, dispersamente atento,
esté, sienta, viva, sea,
más poseeré la existencia total del Universo,
más completo seré por el espacio entero.
Más análogo seré a Dios, sea Él quien sea,
porque, sea Él quien sea, seguro que lo es Todo,
y fuera de Él sólo hay Él, y Todo para Él es poco.
Cada alma es una escalera hacia Dios,
cada alma es un pasillo-Universo hacia Dios,
cada alma es un río que corre por márgenes de Exterior
hacia Dios y en Dios como un susurro taciturno.
(...)